Encuentro de escritores de la Red de Mercociudades

Informe

1, 2 y 3 de noviembre de 2000

Los días 1, 2 y 3 de noviembre asistí, por invitación de la Secretaría de Gobierno y en representación de este Municipio, al primer Encuentro de Escritores de la Red de Mercociudades, en Porto Alegre, organizado por la Secretaría Municipal de Cultura de Porto Alegre, la Cámara Riograndense del Libro y la Asociación Gaúcha de Escritores.

En la oportunidad, estuvieron representadas 14 ciudades integrantes de la Red: General San Martín, Mendoza, Mar del Plata, Asunción, Montevideo, Porto Alegre, Belo Horizonte, Curitiba, San Bernardo del Campo, Santa María, Río de Janeiro, Piracicaba, Río Claro y San Pablo.

Autores de los cuatro países del Mercosur tuvimos la oportunidad de conocernos y discutir semejanzas y diferencias, analizar temas como la actual situación política y económica de América Latina y el papel del escritor, impasses y avances de la producción intelectual en la Mercociudades, perspectivas éticas y estéticas en la literatura, cuestiones relativas a la producción literaria, ediciones, traducciones, comercialización, etc.

Los tres días de Encuentro culminaron en la Carta de Porto Alegre, en la cual se describe la dificultad del acceso a los bienes culturales en nuestra región, se rechaza la idolatría del mercado, que genera meros consumidores o simples excluidos del sistema, y se aborda la responsabilidad de los intelectuales e instituciones públicas y privadas, en cuanto a promover la democratización de la cultura.

Asímismo, la Carta de Porto Alegre insta a preservar y ampliar la conciencia de nuestra diversidad, la pluralidad y la autonomía de las identidades locales y regionales, las especifidades étnicas y la riqueza de nuestra pluralidad lingüística.

Por último, tras postular la defensa de la libertad de creación e investigación estética y la importancia del escritor y la obra literaria en el desarrollo e integración cultural de nuestras comunidades, se proponen políticas activas en el ámbito del Mercosur, en lo que respecta a los intercambios culturales y a la promoción, preservación y circulación de bienes culturales, en particular, el libro y la literatura.

Es mandato de los asistentes al Encuentro, divulgar la Carta de Porto Alegre en el ámbito de su influencia y solicitar el apoyo de las instituciones públicas y privadas para el logro de tal objetivo.

Nelly Vargas Machuca
Villa Ballester, noviembre de 2000.

Carta de Porto Alegre

Reunidos en Porto Alegre durante la 46ª Feira do Livro, un conjunto de escritores representantes de las ciudades de la Red de las Mercociudades, en el encuentro público promovido por la Secretaría Municipal de Cultura de Porto Alegre, la Cámara Riograndense del Libro y la Associação Gaúcha de Escritores, venimos a expresar nuestro punto de vista sobre algunas circunstancias de nuestro tiempo. Nos dirigimos a la opinión pública, a la sociedad civil organizada, a los medios de comunicación, al Consejo de la Red, a las administraciones municipales, a los gobiernos provinciales o departamentales, a la Presidencia del Consejo del Mercado Común del Sur (Mercosur) y a los Ministerios del Exterior y de Cultura de nuestros países.

En este año 2000, marco simbólico de nuestra era, son inmensas las posibilidades de producción y divulgación de las informaciones culturales. Ese fenómeno, sin embargo, no ha sido acompañado por la democratización de las mismas para el conjunto de la sociedad, a fin de favorecer la inclusión social.

Así, el tema de la responsabilidad de los escritores no sólo sigue siendo actual, en lo que se refiere al contexto político y social de la región, sino que también implica la búsqueda de propuestas para llevar a cabo el mayor acceso a la producción cultural por parte de los pueblos, como elemento indispensable para la construcción de la ciudadanía en cuanto patrimonio colectivo. Rechazamos la idolatría del mercado, la lógica que reduce a hombres y mujeres a la condición de meros consumidores o de excluidos de la civilización.

Defendemos de modo intransigente la libertad de creación y de investigación estética para los escritores y pensadores. Al mismo tiempo, postulamos la necesidad indeclinable de ofrecer a todos y cada uno de los ciudadanos, el derecho al real acceso a los bienes culturales, en particular a la literatura. Ese acceso es responsabilidad de los individuos y, sobre todo, de las instituciones públicas, estatales o privadas, nacionales y regionales, a través de iniciativas políticas que consoliden la democratización de la cultura.

Somos conscientes de que la literatura no transforma el mundo. No obstante, cambia a la gente, y es la gente la que cambia el mundo. La literatura da forma a la memoria, al sueño, a la utopía, y en nuestra región, marcada por la conquista y la sujeción de los pueblos y culturas, pasado y futuro se encuentran en permanente construcción. Por eso, las políticas públicas en el campo de la cultura deben preservar y ampliar la conciencia de la diversidad, la pluralidad y la autonomía de las identidades locales y regionales, así como las especificidades étnicas y de género, tanto como proporcionar un diálogo esclarecedor con el vasto patrimonio cultural de la humanidad.

En base a los principios antes expuestos, proponemos que todas las directivas de integración regional en el ámbito del Mercosur y en su ampliación hacia toda América Latina, incluyan la cultura y la educación, particularmente en el campo del libro, la literatura y las bibliotecas, y las nuevas tecnologías en desarrollo, sin descuidar jamás la preservación y restauración de los acervos y los edificios históricos. La cultura y la educación, áreas estratégicas de actuación de los poderes públicos, merecen la formulación de políticas permanentes que garanticen continuidad más allá de lo coyuntural. También proponemos la abolición inmediata de todas las restricciones aduaneras para la circulación de productos culturales entre nuestros países.

Proponemos, asimismo, que las ciudades integrantes de la Red realicen gestiones permanentes junto a los respectivos ministerios y representantes de los países en el Consejo del Mercosur, en el sentido de sumar esfuerzos en las tareas de integración, promoviendo la conjugación de los intereses locales, nacionales y regionales, así como las cuestiones culturales y económicas. Convocamos a colaborar con esos esfuerzos a los editores, libreros y a todos los agentes culturales pertinentes para la mediación entre la literatura y sus lectores.

De la misma forma, la riqueza de nuestra pluralidad lingüística y cultural debe ser preservada objetivamente, en la enseñanza, en la creación, en la publicación de obras, en la traducción, en el fomento a la investigación y el diálogo entre los países de la región. Creemos que los gobiernos locales y nacionales deben diseñar programas para la creación de fondos de traducción y la consiguiente formación de traductores, programas de intercambio cultural, redes de bibliotecas, formación de bases de datos, incentivo de la lectura, enseñanza de lenguas y literaturas latinoamericanas, políticas de adquisición de obras para las bibliotecas públicas.

En todos estos casos, la figura del escritor debe ser respetada desde el punto de vista profesional, esto es, en lo que refiere a sus derechos, tanto por el mundo editorial como por el poder público. Los órganos estatales del área de la cultura deben crear medios de información y divulgación de encuentros, concursos y actividades de todo tipo, como forma de incentivar el intercambio.

Por último, proponemos que la Red de Mercociudades asuma la tarea de organizar cada año, en la ciudad designada Capital Cultural de la Red, un Encuentro de Escritores, para que sigamos debatiendo nuestra situación y acompañemos la implementación de las iniciativas aquí enunciadas, con vistas a la integración solidaria de nuestros pueblos.

Porto Alegre, Capital Cultural de la Red de Mercociudades,

Brasil, 3 de noviembre de 2000.

Participaron del Encuentro de la Red de Mercociudades, representantes de las siguientes ciudades:

De Argentina: Gral. San Martín (Prov. de Buenos Aires), Mendoza, Mar del Plata.

De Brasil: Piracicaba, Rio Claro, São Bernardo do Campo, Belo Horizonte,

Rio de Janeiro, Curitiba, São Paulo, Santa Maria, Porto Alegre.

De Paraguay: Asunción

De Uruguay: Montevideo