Qué es Taller Literario

Para explicar qué es un taller de escritura, yo parto de la imagen de un
vivero de escritores. Un pequeño mundo donde hay ejemplares muy diferentes,
cada uno con su historia, sus modelos y su peculiar circunstancia de
vida.

Consciente de esta circunstancia, mi deber es orientar, sin condicionar al autor
en ninguna forma. Es posible acompañar con la crítica cada uno de los
trabajos, sin desvirtuarlos, y saber esperar el momento en que las sugerencias
puedan ser asimiladas. Podar no es mutilar, abonar no es contaminar,
regar no es inundar.

La ideología del texto tiene que estar fuera de la cuestión, así como los
aspectos conceptuales, porque ellos responden a la cosmovisión del autor,
que debe ser respetada. Recalco este punto porque es fácil caer en la
tentación de juzgar, lo cual es por completo ajeno a la crítica.

Hay una primera etapa muy testimonial en la producción de los talleristas.
La elaboración del lenguaje, el tempo, la noción de conflicto, la maduración
de la sintaxis narrativa, el manejo del símbolo, las técnicas experimentales,
suelen venir después, así como la autocrítica y el obstinado rigor propios
del escritor profesional. Hay que saber esperar.

Y sobre todo, creo que hay que motivar una tarea sostenida, porque escritor
es quien tiene oficio en el arte de escribir, es decir:
Oficio y Arte. Aunque cueste aceptarlo, lo cuantitativo mejora lo cualitativo:
donde no hay producción, no puede haber selección.

En síntesis, ayudar a crecer a cada cual según su verdadera naturaleza:
esta es para mí, la clave que otorga validez a un taller literario.

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